Investigar, con ayuda de un adulto y en libros, revistas o internet, qué alimentos fáciles de conseguir en la localidad son fuentes de proteína.
- Reunir la información de las proteínas vista en clase: son de origen animal (carnes, pescado, huevo) o de origen vegetal (garbanzos, habas).
- Recorrer o preguntar en la comunidad: mercado, tienda, huerta, granja o casa de familia, para identificar alimentos proteicos disponibles.
- Clasificar cada alimento encontrado según su origen.
Fuentes de proteína de origen animal frecuentes en una localidad:
- Carnes: res, pollo, cerdo, pavo.
- Pescados y mariscos: atún, sardina, camarón.
- Huevos de gallina.
- Lácteos: leche, queso, yogur.
Fuentes de proteína de origen vegetal frecuentes:
- Leguminosas: garbanzos, habas, frijol, lenteja, soya.
- Frutos secos y semillas: nuez, ajonjolí, cacahuate.
- Cereales combinados: tortilla de maíz con frijol (combinación que aporta todos los aminoácidos).
- Presentar los resultados en una lista o cuadro sencillo con dos columnas: "Origen animal" y "Origen vegetal".
Ejercicio f
"¡Repitan el experimento con otros alimentos!"
- Tomar alimentos distintos a los usados antes (por ejemplo, tortilla, pan, papa, plátano, arroz).
- Aplicar unas gotas de yodo (o solución de yodo-potasio) sobre cada alimento.
- Observar el color que adquiere el yodo en contacto con el alimento.
De acuerdo con el recuadro de la página, cuando el yodo entra en contacto con un alimento compuesto por almidones (cadenas largas de carbohidratos), adquiere una coloración oscura (azul violáceo o negra).
Respuesta: Los alimentos con almidón (tortilla, pan, papa, arroz) se oscurecen con el yodo; los que no contienen almidón (por ejemplo, clara de huevo o aceite) no cambian de color.
Complemento conceptual
Cuando no se realiza suficiente actividad física para gastar la energía que brindan los carbohidratos, éstos se almacenan en el cuerpo en forma de grasa; por eso es importante regular su consumo y realizar actividades físicas.
Las frutas y verduras son las partes comestibles de las plantas o frutos carnosos de diversos árboles.
En la mayoría de las comunidades mexicanas se consiguen proteínas animales (huevo, pollo, pescado, carne, leche) y vegetales (frijol, garbanzo, haba, lenteja, soya, nuez), siendo las leguminosas las más accesibles y económicas.









