Lectura
Muerte de Héctor (Canto XXII)
Aquiles mató a Héctor y arrastró el cuerpo. La familia de Héctor pidió el cuerpo para rendirle los honores debidos.
Como el víspero, que es el lucero más hermoso de cuantos hay en el cielo, de tal modo brillaba la punta de la lanza aguda que en su diestra blandía Aquiles, mientras meditaba el daño del divino Héctor y miraba cuál parte del hermoso cuerpo ofrecería menos resistencia. Este lo tenía protegido por la magnífica armadura de bronce de la que se había apoderado al matar al fuerte Patroclo, y solamente quedaba descubierto el lugar en que las clavículas separan el cuello de los hombros, la garganta, que es el sitio por donde más pronto sale el alma. Por allí le clavó la pica el divino Aquiles a Héctor, que ya le atacaba; la punta atravesó el delicado cuello y asomó por la nuca... Héctor cayó en el polvo y el divino Aquiles se jactó del triunfo, diciendo:
'¡Héctor! Cuando despojabas el cadáver de Patroclo, sin duda te creíste salvado. Quedaba yo como vengador, mucho más fuerte que él... y te he quebrado las rodillas. A ti los perros y las aves de rapiña te despedazarán ignominiosamente, y a Patroclo los aqueos le harán honras fúnebres.'
Competencia matemática
Algunos matemáticos han propuesto un modelo dinámico no lineal para analizar los eventos de la Guerra de Troya. A través de este modelo se define a los guerreros griegos y a los guerreros troyanos como dos especies que interactúan y que muestran comportamientos totalmente diferentes.
Averigua cómo las ecuaciones cinéticas pueden ayudar a describir algunos aspectos de la Guerra de Troya.
Interculturalidad
¿Cómo han influido estas creencias sobre la muerte en el mundo occidental? ¿Crees que en nuestra cultura también se rinde honores a los muertos? Establece semejanzas y diferencias.










