Lectura
Sistema circulatorio (continuación)
Circulación menor o pulmonar
- A la aurícula derecha del corazón llega, desde las venas, sangre cargada de desechos, especialmente de CO₂.
- Esta sangre con desechos, mediante una contracción, pasa al ventrículo derecho.
- Una vez lleno el ventrículo, se contrae fuertemente y la sangre es impulsada hacia una arteria que la lleva hacia los pulmones.
Circulación mayor
- En los pulmones, la sangre recibe oxígeno y elimina el CO₂.
- La sangre oxigenada regresa a la aurícula izquierda del corazón, pasa al ventrículo izquierdo, y este realiza una contracción muy fuerte para impulsar esa sangre oxigenada hacia todo el cuerpo.
Esta circulación depende de los latidos del corazón, que tienen dos movimientos: la dilatación o diástole, que permite que llegue la sangre al corazón; y, después, una contracción o sístole, que permite la salida de la sangre.
¿Qué es el pulso y la presión arterial?
El pulso es la expansión uniforme de las arterias, a consecuencia del paso de la sangre producida por las contracciones del corazón. La frecuencia en adultos es de 70 latidos por minuto; y de 80 a 100 latidos por minuto en los infantes.
La presión arterial es la fuerza ejercida por la sangre sobre las paredes de las arterias. Su máximo lo alcanza en la contracción del ventrículo izquierdo, con el valor de 120 a 130 mmHg (milímetros de mercurio); y su mínimo ocurre en la relajación o diástole, cuyo valor es de 70 a 80 mmHg.














