Lectura
Llegada de mujeres y hombres africanos durante la colonización (continuación)
…acometidas bélicas de los colonizadores españoles, hizo famosos estos territorios con el nominativo de República de los Negros y Zambos Libres.
Aunque no es tan conocida la presencia de esclavizados y esclavizadas en el actual Guayaquil, archivos históricos revelan que, en una descripción de esta ciudad en el año 1605, su población se componía de 152 vecinos españoles y criollos, con 112 hijos varones y 77 hijas, además de 13 viudas y dos hombres casados con sus esposas en España. Mientras que existían 216 esclavizados negros y mulatos y 20 negras y mulatas. Solo 70 años después de la fundación española de la ciudad, "la población africana era casi tan numerosa como la blanca" en la ciudad, según datos del fondo documental del Archivo Histórico del Guayas (AHG).
La llegada y la siembra de la semilla de los africanos y africanas en Ecuador
Una de las principales semillas plantadas por africanos y africanas en la Región de las Esmeraldas (comprendía los actuales territorios de Colombia y Ecuador) fue el nacimiento de un Movimiento Cimarrónico¹, en la llamada República de los Negros y Zambos Libres², donde recuperaron su libertad hombres y mujeres africanas, por lo tanto, es en la costa pacífica colombo-ecuatoriana, incluye la actual provincia de Esmeraldas, donde mejor se conservaron los tesoros de la memoria y toda la sabiduría de abuelos y abuelas africanas, por ejemplo, la reinvención de la orquesta de marimba con sus músicas y danzas. A pesar de las consecuencias de la esclavización complementada con la enajenación, los ancestros africanos desarrollaron estrategias y tácticas de adaptación y sobrevivencia humana y cultural.
¹ El movimiento Cimarrónico fueron ideas para las luchas por la construcción de la libertad, es decir, es un pensamiento para la destrucción de la colonia. El Cimarronaje es una respuesta al sistema esclavista que moviliza pensamientos y voluntades en procura de la libertad.
² El Reino de Zambos o también llamada la República de los Negros y Zambos Libres, fue el más grande de los palenques en las Américas. Estuvo comandado inicialmente por Antón, a su muerte le sucedió Alonso de Illescas, estratega inigualable. Este palenque fue un verdadero espacio de libertad en alianza con los indígenas de la región, muy necesario para [su] duración por décadas.









