Lectura
Los que parecemos insignificantes, cuando nos unimos, podemos ser tan poderosos, o más, que los que se dan de invencibles. Las avispas zumbaron aprobando lo dicho por el chapulín y se prepararon para el combate.
El puma reunió a todos los animales bravos (coyotes, gatos monteses, tigrillos, zorras) y les contó la humillación recibida por el chapulín:
—Si no les damos una lección a estos insectos, van a pensar que les tenemos miedo. Al ataque mis soldados.
—¡Al ataque! —rugieron las grandes bestias y se dirigieron al campo de batalla, donde esperaban el chapulín y sus amigos. Los carnívoros se pusieron a observar por dónde aparecería el ejército enemigo. Como desde el sitio en el cual se encontraban no veían claramente, la zorra exclamó:
—Yo iré a la vanguardia y cuando descubra a las tropas del chapulín, pegaré un grito para indicar el instante de atacar.
Entre vivas y bravos, la zorra se adelantó, pero no logró vislumbrar a la fuerza enemiga. Al verla, el chapulín ordenó a sus tropas de avispas que salieran a demostrar lo que los insectos podían hacer. Las avispas se le pegaron a la zorra por los ojos, la nariz, las orejas; por todo el cuerpo, hasta por la barriga y la cola. La zorra no supo ni cómo había sucedido aquello. Lo único que pudo hacer fue correr y lanzarse al agua.
Cuando el puma y sus demás amigos vieron que la zorra se metía al lago, creyeron que iba persiguiendo al chapulín. Pegando rugidos espantosos, corrieron hasta donde la zorra picoteada había saltado. Las demás avispas, armadas con sus filosos aguijones, se precipitaron sobre todos los animales dirigidos por el puma. Los grandes cuadrúpedos daban alaridos al sentir las aguijoneadas del ejército volador.
La zorra, mirando lo que les pasaba, no tuvo más remedio que gritar:
—¡Al agua, soldados! ¡Al agua!
Cuando el puma presumido y todos sus amigos se encontraron dentro del lago, el avispero giraba y giraba, zumbaba y zumbaba, sin permitirles salir. Por fin, después de varias horas, y en vista de lo acalambrados que se encontraban, los carnívoros pidieron paz y se rindieron. Cansados y hambrientos, caminaron delante de los insectos amigos del chapulín. Ellos les habían probado lo que la unidad de los pequeños consigue cuando se lo proponen.
(Fábula mexicana)
Glosario
- vanguardia: delantera.
- vislumbrar: ver.











