Los hijos de los españoles nacidos en América eran los criollos, este grupo aumentó paulatinamente en número y engrosaron al estamento social más alto. La pugna fisuró la unidad y los intereses que habían cohesionado al grupo blanco en los siglos anteriores, sembrando la semilla de la emancipación de las colonias americanas. Los criollos nunca fueron muy numerosos. A mediados del siglo XVI fueron en aumento progresivo.
Las prácticas discriminatorias en la sociedad colonial
Durante la época colonial, hombres y mujeres españoles tenían privilegios, pero como consecuencia de la esclavización a los africanos se los ubicaba en la base de la pirámide.
Los europeos llegaron a América para colonizar las tierras de las comunidades aborígenes, también secuestraron personas africanas y las trasladaron al Nuevo Mundo, las sacaron de sus comunidades y de sus familias, por ejemplo, de Gambia, Senegal, Congo, Angola y Mozambique, con el objetivo de reemplazar la mano de obra indígena en ciertos trabajos, diezmada por las enfermedades, pero también para aumentar la producción de riquezas.
Durante la etapa colonial, en estos territorios que posteriormente serían como Ecuador, se aplicaban diferenciaciones entre la población desde el momento de nacer, la esclavización comenzaba en el vientre materno: las hijas e hijos de madres esclavizadas se registraban como esclavos/as y en caso que naciera de madre no esclavizada se registraban como personas libres. Los hijos/as de personas blancas con personas negras eran denominadas mulatas, como metáfora del cruce de una mula (persona negra) y una yegua (persona blanca). Todas estas formas de clasificación social y racial determinaron abismales diferencias y la prolongación de la discriminación racializada.










