(La abolición de la esclavitud en Ecuador fue un proceso del siglo XIX vinculado a la explotación en plantaciones y minas, además de la esclavitud doméstica.)
En 1820, Ecuador declaró su independencia de España, y se comenzaron a discutir los derechos de los esclavos. Sin embargo, no fue hasta 1851 que se promulgó una ley de abolición de la esclavitud, convirtiendo a Ecuador en uno de los últimos países de América Latina en hacerlo. La Ley de Abolición de la Esclavitud o Manumisión General de 1851 se dio en el gobierno presidencial de José María Urbina, quien estableció liberación gradual: esclavos menores de 40 años serían liberados inmediatamente, mientras los mayores de 40 años continuarían como esclavos hasta su muerte.
Sin embargo, la ley también permitió a los dueños de esclavos recibir compensación económica por la liberación, generando una deuda pública considerable. Esta ley declaraba libres a los esclavos en territorio ecuatoriano sin pago, y prohibía importar nuevos esclavos.
No fue hasta 1859 que se promulgó una nueva ley que estableció la completa emancipación sin condiciones ni compensaciones para los dueños. Esta ley entró en vigor el 24 de septiembre de 1859, marcando la abolición definitiva. Pese a su importancia jurídica, los descendientes lograron la libertad sin ninguna garantía política, económica, social o territorial, lo que desembocó en una nueva forma de explotación y servidumbre (concertaje y huasipungo).
Es importante destacar que, aunque la esclavitud fue abolida legalmente, la discriminación racial y las desigualdades persistieron en la sociedad ecuatoriana. La igualdad real y efectiva para los afrodescendientes y la eliminación de todas las formas de discriminación racial en Ecuador han sido desafíos persistentes. A pesar de avances en legislación y políticas antidiscriminatorias, aún existen desafíos en la lucha contra el racismo en la sociedad ecuatoriana. La abolición de la esclavitud fue solo el primer paso hacia la igualdad plena; la lucha contra el racismo y la discriminación racial continuó y continúa en la actualidad.










