Primeros cimarrones
En octubre de 1553, un barco proveniente de Panamá con rumbo a Perú, perteneciente al mercader Alonso de Illescas, naufraga en las costas de Esmeraldas. Los africanos que llegaron a sobrevivir hicieron realidad su sueño de libertad. Entre estos hijos de la diáspora se encontraba el cimarrón Antón, quien guio al grupo de libres hacia la construcción de un reino.
Según el cronista Miguel Cabello de Balboa, Antón se enfrenta violentamente contra los indios, quienes viendo la superioridad y la bravura de los africanos, deciden establecer alianzas y acuerdos para dominar juntos un territorio amenazado por los españoles. Más tarde, Antón es traicionado y muerto por los aborígenes, que optan por terminar la alianza y separarse. Luego de superar las rivalidades internas, el liberto Alonso de Illescas es reconocido como nuevo jefe, quien luego se gana la amistad de los indígenas y pacta con ellos estratégicas alianzas con el propósito de conservar la autonomía y libertad del territorio de Esmeraldas.
Se funda así un territorio con gobierno propio llamado "Reino de los Zambos", quienes se protegían del peligro español. Este reino resultó inconquistable para los españoles por la fortaleza que habían construido (palenque). Esta situación les permitió contar con un Gobernador elegido por ellos y reconocido por los conquistadores. Según se describe, el reino del Palenque de Illescas dominó desde Esmeraldas hasta Buenaventura.











