La hipótesis
Cuando observamos un fenómeno físico y que-
remos explicar el porqué de su comportamiento,
conjeturamos y elaboramos ideas que respondan
a estas cuestiones. A estas proposiciones se las
conoce como hipótesis.
Las hipótesis se componen de las ideas o supo-
siciones que se plantean con el fin de explicar
las causas, la relación o el efecto que provoca el
fenómeno observado.
Toda la actividad investigativa tiene como fin vali-
dar o negar la hipótesis y responder a la pregunta
que inició la actividad investigativa.
Para romper con aproximadamente dos milenios
de ideas aristotélicas, Galileo se enfrascó en el tra- a
bajo de retardar la caída de los cuerpos para así >
examinarlos mejor y estudiar el movimiento con
más detalle.
Tras analizar el movimiento pendular de diversos cuerpos y constatar
que se tardaban lo mismo en oscilar, Galileo supuso que:
"[..] todos los objetos, al caer, se veían obligados a apartar el aire de
su camino. Los objetos muy ligeros solo podían hacerlo con dificultad
y eran retardados por la resistencia del aire. Los más pesados aparta-
ban el aire fácilmente y no sufrían ningún retardo. En el vacío, donde la
fuerza del aire es nula, la pluma y el copo de nieve tenían que caer tan
aprisa como las bolas de plomo” (Asimov, 2011, pág. 37).
Muchas veces las hipótesis sirven como una propuesta provisional que
no pretende demostrarse de forma estricta, sino que es válida para des-
cartar otras variantes en la investigación. Al seguir el método científico
se llega a un absurdo y de esa manera la hipótesis se desecha.
Las hipótesis de Galileo
Cuando caen, los cuerpos retardan su movimiento
debido a que el aire crea resistencia,
Enel vacío, donde no existe resistencia del aire, los
cuerpos caerán con la misma rapidez, lo que quiere
decir que la caída de todos los cuerpos no depende
de su peso sino de la resistencia del aire al caer. En
resumen, una piedra y una pluma caen igual en el
vacío.