Lectura
Por otra parte, la espiritualidad y la religiosidad son importantes en las familias. Esto significa que los recién nacidos generalmente inician su sendero espiritual con la ombligada o enterramiento de la placenta o cordón umbilical, y la curación del ombligo, la cual tiene una especificidad según sea niño o niña.
Posteriormente, el agua de socorro es un ritual doméstico sin la presencia de un sacerdote o autoridades eclesiales, que implica la elección de un padrino y madrina inicial; después viene el bautizo, en donde se elige otra pareja de padrinos, pero también pueden ser los mismos del agua de socorro. De tal forma, el niño o la niña queda rodeado por un grupo de la comunidad, representado en la institución del compadrazgo o padrinazgo, célula importante de la familia extensa o ampliada.










