Martina Carrillo
La Concepción. Carchi, siglo XVIII.
Fue una mujer esclavizada rebelde, cimarrona, nacida en el territorio ancestral —hoy Imbabura–Carchi— en el siglo XVIII. Junto a otros rebeldes, denunció el maltrato de las familias en las haciendas de producción de caña de azúcar que eran administradas por el Estado.
Las quejas presentadas ante el presidente de la Real Audiencia de Quito alegaban que:
- No recibían las cantidades necesarias de comida que la ley estipulaba.
- El vestuario no era renovado a su debido tiempo.
- No se cumplían los horarios establecidos: los hacían trabajar hasta los domingos medio día.
- No quedaba tiempo para trabajar sus pequeñas chacras.
- Recibían castigos demasiado rigurosos e injustificados.
Cuando los esclavizados regresaron a la hacienda, fueron brutalmente castigados por los administradores: Martina recibió 300 latigazos que la dejaron al borde de la muerte. La condición de los esclavizados no cambió, pero lograron mejorar sus condiciones de vida y, sobre todo, sentaron un precedente.
Carrillo fue reconocida en octubre del 2012 por parte de la Corporación de Desarrollo Afroecuatoriano (CODAE) como heroína del pueblo afroecuatoriano, por su lucha en favor de los derechos fundamentales.










