Orientaciones y principios para comprender la Etnoeducación
«Tanto el aprender como el enseñar sin identidad es lo que más dificulta las relaciones de igualdad con los otros». — Juan García Salazar.
Algunas definiciones de la Etnoeducación
La Etnoeducación es un esfuerzo y un derecho de los pueblos excluidos para construir y aplicar un proyecto educativo en el cual sus experiencias históricas, sociales y culturales se visibilicen y sean parte del sistema educativo nacional. Pero no se trata de un ejercicio cuantitativo, que sólo busca incrementar el conocimiento del Pueblo Afroecuatoriano, sino de un proyecto político que compromete una reflexión crítica del porqué y del para qué estamos aquí; del porqué este reconocimiento estuvo ausente en los procesos educativos durante mucho tiempo, sin la posibilidad de conocer, difundir y defender el saber y el quehacer de la sabiduría cimarrona y de su descendencia afrodiaspórica, encaminados hacia una descolonización del saber.
Es un proceso de aprender y enseñar desde lo propio, desde lo que viene de adentro; ver y enseñar a ver el mundo desde nuestra memoria e historia y sensibilidad histórica, desde nuestra experiencia y lucha, y también desde nuestros sueños, para fortalecer lo que es propio, lo que se nos ha negado, lo que se ha dicho que es "malo". Pero también para que los "otros" lo conozcan y lo reconozcan como un valor del que se tienen que apropiar.
Así pues, la Etnoeducación es un espacio que va desde el aprendizaje a la discusión-reflexión: "Un momento para pensar de manera colectiva en un proyecto educativo nacional, desde y para los pueblos afrodescendientes del Ecuador".
Este proceso tiene dos tiempos:
El tiempo casa adentro es crear espacios autónomos para fortalecer lo propio. Para ejecutarse en comunidades y barrios urbanos y rurales con población mayoritaria de origen africano, aplicando el saber colectivo (cultura) y el derecho a ser autónomos, desde la política y desde la cultura.









