El tiempo casa afuera son espacios compartidos para enseñar a los otros (Estado, diversidad cultural ecuatoriana) sobre lo que somos, utilizando los canales de la interculturalidad, donde los pueblos afrodescendientes diseñan y proponen caminos pedagógicos para enseñar a los otros sobre su realidad social, cultural, territorial y política en términos de derechos.
La Etnoeducación, entonces, se podría resumir así: educarnos para conocer sobre nosotros y educar para ser conocidos por los otros. Esto significa que la Etnoeducación no es exclusivamente para los afrodescendientes, sino para toda la sociedad ecuatoriana. Solamente cuando todos y todas conozcamos nuestra verdadera historia y memorias colectivas, nuestros aportes histórico-culturales ancestrales a la nación ecuatoriana, se podrá garantizar la construcción de un país intercultural, democrático, igualitario y equitativo.
Tener claro estos aspectos es importante porque la tarea de enseñar sobre nosotros significa entender muy bien cómo funciona el racismo en la sociedad ecuatoriana y cuánto afecta a la interculturalidad democrática.
Fundamentos de la Etnoeducación Afroecuatoriana
La educación involucra la existencia misma del Ser, moldea y forma la esencia del sujeto. Se trata de que a través de la Etnoeducación afroecuatoriana se promueva la reafirmación del Ser, la identidad cultural del pueblo. O como afirmó el maestro Juan García: "a partir de los saberes y haceres propios que nos permitan iniciar un proceso… para formar seres íntegros y orgullosos de sus pertenencias ancestrales".
Considerando principalmente la reafirmación del Ser, la identidad y la cultura del Pueblo Afroecuatoriano, la Etnoeducación se fundamenta en la psicopedagogía, la epistemología, la filosofía, la sociología y la política, para consolidar esta propuesta formativa e integral para una transformación social en el territorio nacional. Estos fundamentos se originan en consensos y podrían retroalimentarse.









