Filtrar el resto de la mezcla con el colador y recuperar el líquido en un nuevo vaso; si queda arena pegada a canicas y clavos, lavarlos con agua.
- Verter la mezcla restante sobre el colador, que retiene los sólidos de mayor tamaño (canicas, clavos y arena gruesa).
- Recoger el líquido (agua) en un vaso limpio: es la fracción que atraviesa el colador.
- Si hay arena adherida a las canicas y clavos, enjuagarlos con un poco de agua para arrastrar la arena a través del colador.
- Separación basada en el tamaño de las partículas: el colador posee aberturas mayores que la arena fina, pero menores que las canicas y clavos.
Se recupera el agua filtrada en un vaso, quedando en el colador canicas, clavos y arena.













