Lectura
La capa de ozono, nuestra sombrilla vital
El ozono es un tipo de oxígeno, gracias al cual estamos vivos. Se origina por la incidencia de la radiación solar sobre moléculas normales de oxígeno atmosférico (O₂) para formar O₃ (ozono). El ozono se ubica en la estratósfera, entre los 15 y 50 km de altitud.
Importancia de la capa de ozono
El Sol emite energía que llega a la Tierra en forma de radiación. Parte de esta radiación es luz visible; otra parte no la podemos ver, pero sí sentir; por ejemplo, cuando salimos en un día soleado sin protección, nuestra piel se quema.
Esta energía que nos 'quema' es la radiación ultravioleta (rayos UV). La cantidad que llega de esta radiación es afortunadamente poca; pero si no existiera la capa de ozono, estos rayos llegarían al 100 % sobre los seres vivos, lo que nos causaría quemaduras en la piel, destrucción de tejidos, ceguera por daños en los ojos y cáncer.
El problema de la capa de ozono
Hasta hace pocas décadas los desodorantes ambientales, atomizadores y pulverizadores contenían CFC (gases clorofluorocarbonados), cuya función era servir de refrigerantes y dispersadores de otras partículas. Su uso se mantuvo en las décadas de los años 80 y 90 del siglo XX, hasta que científicos, gracias a fotografías satelitales, observaron una relación entre el uso de CFC y la destrucción de la capa de ozono.
Se advirtió un aumento importante de la radiación UV, en especial, en la Antártida donde, incluso, se formó un agujero en la atmósfera, que carecía de este gas. La humanidad entera dejó de utilizar los CFC y empezó a desaparecer el agujero; hoy vemos que la capa de ozono casi se ha regenerado, y se piensa que en 2030 recuperará la normalidad.














