Tema 4: El arte durante el período colonial
Destreza: CS.3.1.17. Examinar las obras artísticas de la Colonia como productos de una sociedad de desigualdades, y su función cultural, estética e ideológica.
Saberes previos
¿Has visto la obra de algún pintor o escultor del período colonial?
Desequilibrio cognitivo
¿Se puede saber sobre cómo era una sociedad si se examina su pintura?
El arte colonial y su función
A lo largo del período colonial, la Audiencia de Quito desarrolló una gran producción artística, controlada por la Iglesia.
Los maestros y aprendices se volvieron parte del proceso de evangelización, ya que las obras de arte creadas buscaban, ante todo, crear fe religiosa. Así, el arte colonial nace al servicio de la religión para que el evangelio fuese fácilmente entendido y aceptado por los nativos.
Cabe recalcar que este nuevo arte fue impuesto bajo patrones estéticos (figuras y paisajes), que eran desconocidos para los nativos americanos. A esto se suma el hecho de que muchos de los materiales empleados (madera, hueso, lienzo, cobre, etc.) también eran nuevos, por lo que maestros y aprendices indígenas y mestizos tuvieron que aprender a emplearlos.
La temática colonial es profundamente religiosa, aunque también se pintaron, en mucha menor cantidad, retratos y paisajes. El arte colonial evidencia la desigualdad social, pues aunque la mayor parte de artistas eran indígenas o mestizos, quienes aparecen representados en las imágenes eran de las élites y el clero. La representación de las clases populares es prácticamente nula hasta finales del siglo XVIII, cuando aparecen en las pinturas que acompañaban los libros de viajeros y que tenían como objetivo describir la población y costumbres americanas.
Interculturalidad
Para decorar las iglesias coloniales, se empleaban pinturas, esculturas y una bella arquitectura religiosa. Para ello se incorporó mano de obra indígena y mestiza que aprendió estas artes hasta convertirse en verdaderos maestros.
Escultura y pintura
En un inicio, el arte colonial se desarrolló en las llamadas Escuelas de Artes y Oficios, que funcionaban en los conventos. Estas formaban a estudiantes indígenas y mestizos como pintores, escultores, carpinteros, doradores, entre otros. Más tarde se desarrollaron talleres que, muchas veces, funcionaron en las viviendas de los propios maestros.
Al principio, los artistas coloniales se basaron en modelos europeos para crear sus obras. Para ello, contaron con maestros, cuadros y esculturas europeas que sirvieron como modelos. También llegaron grabados o láminas ilustradas de biblias, historias sagradas y misales que sirvieron de base para las obras coloniales.
Con el tiempo, las obras fueron adquiriendo características diferentes al arte europeo como, por ejemplo, la utilización del encarnado, técnica que consiste en aplicar en mejillas, manos y pies un color que asemeje al tono de la piel.
La temática religiosa abarcó todos los ámbitos del arte colonial. En los talleres se esculpían figuras de santos, vírgenes, ángeles, la Sagrada Familia, la pasión de Cristo, adornos para altares, columnas, animales, frutos, entre otros.
Sin embargo, también se crearon obras con otras temáticas, como mitológicas o bodegones, pero son muy pocas. En este sentido destacan las pinturas de Vicente Albán sobre la población, flora y fauna de Quito, que fueron realizadas en el siglo XVIII para enviarlas a la Corona española, o el cuadro de los caciques esmeraldeños realizado por Andrés Sánchez Gallque, en el siglo XVI, que se envió como regalo al rey español.
Glosario
- dorador: Persona encargada de aplicar la técnica del dorado, que consiste en pegar láminas de pan de oro sobre una superficie.
- misal: Libro que contiene el modo de celebrar la misa.
- mitología: Conjunto de leyendas acerca de dioses y animales fabulosos.
- bodegón: Pintura que representa una composición de alimentos y utensilios.
Interdisciplinariedad: EESS y religión
La escultura de este período también estuvo bajo influencia religiosa. Los altares eran comúnmente decorados con ángeles.













